Publicado por Estrategia & Negocios

En la última década, el volumen de las exportaciones de oro desde Nicaragua se ha incrementado en 116.4%, de 174.560 onzas a 377.920 onzas; como resultado de mayores inversiones, incorporación de nuevos planteles mineros, mayor productividad y el incremento del precio internacional del oro, confirman fuentes del sector consultadas por E&N.

“Nicaragua tiene suficiente potencial para desarrollar proyectos en minería no metálica como metálica. La explotación minera actual asciende a menos del 1% del territorio nacional y seguimos generando más de US$100 millones en inversión”, señaló Sergio Javier Murillo, presidente de la Cámara Minera de Nicaragua (CAMINIC).

La agrupación gremial reúne en la actualidad a 60 socios, entre empresas no metálicas, metálicas, suplidores de la industria y cooperativas de minería artesanal, que son parte del modelo de ordenamiento de la minería artesanal. Entre las empresas privadas de la minería metálica, destacan: Calibre Mining, HEMCO, Plantel Los Ángeles, Mako Mining y Condor Gold.

“Nuestra perspectiva es alcanzar, en el 2023, las 500 mil onzas de oro exportado, como resultado del inicio de operaciones de la Mina San Albino y de dos planteles exclusivos para minería artesanal durante el 2021, y el inicio de operaciones de Mina La India, previsto para el 2022”, agregó Murillo.

Entre los distritos tradicionales de minería metálica están Villa Nueva, Mina Limón, La Libertad, Santo Domingo y el Triángulo Minero, este último en la Región Autónoma del Caribe Norte.

Murillo indicó que la minería artesanal informal también se incrementó en los últimos años, como resultado del aumento del precio internacional del oro. Según sus estimaciones, entre 70 y 75 por ciento de las exportaciones de oro del país corresponden a los socios de Caminic y el resto, entre 25 y 30 por ciento, estiman que proviene de la minería artesanal informal.

Esta última se realiza en municipios mineros tradicionales y en municipios como Cinco Pinos, Santo Tomás del Norte, San Francisco, Achuapa, El Sauce, San Juan de Limay, San Isidro, El Rama, San Carlos, El Jícaro y Waslala, entre otros, ubicados a lo largo y ancho del territorio nicaragüense.

“En Caminic tenemos como prioridad que la minería artesanal informal se incorpore al modelo de ordenamiento de la minería artesanal, que vienen implementando nuestros socios desde hace 12 años, con el fin de integrarlos en el proceso de certificación para garantizar la trazabilidad del oro y aportar valor al formalizarse en sus comunidades”, dijo Murillo.

Concesiones a largo plazo

Carlos Gómez Peláez, presidente de la empresa minera HEMCO Nicaragua S.A., fundada 26 años atrás y perteneciente al grupo colombiano Mineros S.A. desde hace 13 años, aseguró a E&N que en 2021 invertirán US$29.6 millones en las operaciones en Nicaragua.

De esa suma, agregó que el 65% se asignarían al sostenimiento de la operación en sus diferentes procesos, a fin de garantizar la producción en los próximos años y el 17% se destinará a proyectos de crecimiento que les permitirán ampliar sus niveles de producción y sostenibilidad a largo plazo. El 8% restante se enfocará en proyectos de iniciativas forestales y de desarrollo comunitario, entre otros. Las operaciones de la empresa HEMCO Nicaragua S.A, se localizan en la parte oeste de Región Autónoma de la Costa Caribe Norte, en el municipio de Bonanza. Cuenta con 158.590 hectáreas distribuidas en 26 concesiones.

La Concesión Bonanza, con una superficie de 12.400 hectáreas, es donde se concentran las operaciones de exploración y explotación. El distrito minero de Bonanza tiene 18 kms. de largo por 6 kms. de ancho y está dividido en cuatro importantes grupos geológicos con presencia de estructuras mineralizadas: Panamá, Pioneer, Constancia & Bambana.

“En 2021 trabajaremos a través de tres estrategias y ejes: Primero, el sostenimiento por medio del fortalecimiento de la exploración Brownfield para la generación de recursos y reservas minerales en zonas aledañas a la explotación. Esto nos permitirá el abastecimiento de mineral en las plantas de beneficio, mientras mantenemos la dinámica de mejoramiento y desarrollo de alianzas estratégicas con nuestros grupos de interés, nuestro entorno social, municipal y ambiental”, apuntó Gómez Peláez.

El segundo enfoque, agregó, es el crecimiento de la exploración Greenfield que permitirá la identificación de nuevos targets y la ampliación de la base de recursos y reservas minerales, en pro de tener proyectos mineros económicamente rentables y sustentables. Y finalmente, señaló que está la eficiencia operacional enmarcada en la promoción de la mejora continua por medio de la implementación de metodologías Lean, Lean Six Sigma, TPM y el desarrollo de proyectos de innovación y desarrollo en procesos operativos y de soporte.

El Presidente de CAMINIC explicó que las concesiones son otorgadas por 25 años, una vez que se cumple con un proceso riguroso para obtener una concesión, que está normada por la ley especial de Exploración y Explotación de Minas, Ley 387, su reglamento y sus reformas. Aseguró que son procesos continuos y que la información está disponible en la pagina web de la Dirección de Minas del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

“Las empresas formales, socias de CAMINIC, realizan un proceso riguroso para cumplir con todos los permisos establecidos en la legislación nicaragüense; son proyectos con inversiones de largo plazo (entre 10 y 12 años) y deben realizar estudios especializados, consultas públicas y tramites establecidos”, apuntó Murillo. Agregó que las concesiones pueden por ley ser renovadas, revocadas de forma parcial o total, o suspendidas por incumplimiento o finalización del proyecto. El plazo valoró que está en línea con los tiempos que se requieren para desarrollar el proyecto minero, igual que sus obligaciones.

Murillo formuló votos para que Nicaragua continúe fortaleciendo el proceso de trámite para ejecutar los proyectos, garantizando que son estables y ágiles para optimizar el aprovechamiento sostenible, económico, comunitario y responsable de los recursos naturales, conforme las normas nacionales e internacionales.

En ese sentido, el compromiso es promover, respetar y proteger las reservas naturales, comunidades indígenas y la conservación de la flora y fauna, atrayendo la inversión que fomente y promueva progreso y bienestar comunitario, empleo digno e inclusivo. “Consideramos que en Nicaragua se necesita un mapa geológico detallado, que permita visibilizar el potencial minero en detalle por región”, propuso Murillo.